LA BARONESA LIBRERIA
Este libro es en sí mismo un territorio fronterizo. Desde lo que denomina "autohistoria", Gloria Anzaldúa nos conduce a través de experiencias que muestran la complejidad racial, lingüística e histórica de la identidad chicana.
La escritura se desplaza del ensayo a la poesía y aloja múltiples lenguas: español, inglés, náhuatl mexicano norteño tex-mex, chicano y pachuco. La nueva mestiza habita la frontera como un sujeto heterogéneo, marginal que problematiza la universalidad heteronormativa patriarcal. La herencia indígena de esta subjetividad no excluye la influencia de la colonización y ejerce un activismo espiritual que invoca su devoción a la Virgen de Guadalupe, así como a divinidades náhuatl-toltecas, como Coatlicue y la mitologia yoruba de Orishas, como Yemayá y Oshún.
Bárbara Corneli Colombatto
"Llevo encabalgada sobre esa frontera tejano-mexicana, y sobre otras, toda la vida. No resulta un territorio cómodo en el que vivir, este lugar de contradicciones. Los rasgos más sobresalientes de este paisaje son el odio, la ira y la explotación,. (.)
Toda mi lucha gira en torno a cambiar las disciplinas, a cambiar los géneros, a alterar el modo en que la gente mira un poema, la teoría o los libros infantiles. Así que tengo que sopesar cuántas reglas puedo desobedecer y, aun así, seguir teniendo lectores. Necesito a otras personas que profundicen mis miedos, como los profesores, los críticos, los alumnos".
$30.000,00
Este libro es en sí mismo un territorio fronterizo. Desde lo que denomina "autohistoria", Gloria Anzaldúa nos conduce a través de experiencias que muestran la complejidad racial, lingüística e histórica de la identidad chicana.
La escritura se desplaza del ensayo a la poesía y aloja múltiples lenguas: español, inglés, náhuatl mexicano norteño tex-mex, chicano y pachuco. La nueva mestiza habita la frontera como un sujeto heterogéneo, marginal que problematiza la universalidad heteronormativa patriarcal. La herencia indígena de esta subjetividad no excluye la influencia de la colonización y ejerce un activismo espiritual que invoca su devoción a la Virgen de Guadalupe, así como a divinidades náhuatl-toltecas, como Coatlicue y la mitologia yoruba de Orishas, como Yemayá y Oshún.
Bárbara Corneli Colombatto
"Llevo encabalgada sobre esa frontera tejano-mexicana, y sobre otras, toda la vida. No resulta un territorio cómodo en el que vivir, este lugar de contradicciones. Los rasgos más sobresalientes de este paisaje son el odio, la ira y la explotación,. (.)
Toda mi lucha gira en torno a cambiar las disciplinas, a cambiar los géneros, a alterar el modo en que la gente mira un poema, la teoría o los libros infantiles. Así que tengo que sopesar cuántas reglas puedo desobedecer y, aun así, seguir teniendo lectores. Necesito a otras personas que profundicen mis miedos, como los profesores, los críticos, los alumnos".